¿Por qué debería serlo?
Aprendemos a cuestionar
tan rápido como a movernos en este mundo
e inconcientemente asimilamos
que es el único modo de entender
el mundo que nos rodea,
el que no llora no mama,
y el que no pregunta, no encuentra;
ahora la sinceridad, esa sí que es un peligro,
ya desde pequeños nos enseñan
que hay que decir la verdad
sin embargo en paralelo aprendemos
que no siempre es ventajoso,
y ahí nace la mentira,
entre las primeras trampas de una criatura
para poder ganar a cualquier precio
o para poder tener la razón.
Nadie te enseña donde está el límite,
porque hacer las cosas bien y ser sincero tiene un precio,
un precio muy alto que no simpre uno quiere pagar,
y en noches como esta puteo mi esencia (para no perder costumbre)
me encantaría ser hipócrita, falsa, hueca y vacía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario