jueves, 7 de agosto de 2014

Ni siquiera sé si vale la pena pero tengo ganas de probar

Mientras el sol caía
la tarde terminaba 
y ella sola caminaba
costeando la orilla del mar

Perdida entre lamentos
de cuentos que no han sido 
de abrazos malvividos
y dudas de lo que vendrá

Se encontró con la esperanza
de creer en lo perdido
en aquellas suposiciones
que podrían ser verdad

Y descubrió en su sonrisa
que todo eso le importaba
que aunque todo la asustara
valía la pena intentar

miércoles, 6 de agosto de 2014

Autosuficiencia utópica

El ser humano es un ser social, que se hace en sociedad y por eso depende de ella para formar su carácter y su modo de relación para con su entorno. No sé bien en que momento aprendí que eso no era bueno, que ser social te hacía depender en cierta forma de ese entorno y ni hablar si había sentimientos de por medio porque entonces si alguien en la manada lograba herirme no solo vería la parte más débil que había en mi sino que eso le daba poder para actuar más adelante de un modo diferente. Incluso me hacia ver como una presa fácil para la manipulación. 
No sabría definir en qué momento convertí el análisis de la selva en mi vida cotidiana pero si sé que lo tomé tan en serio que intenté por mucho tiempo reemplazar todo eso que podía brindarme la sociedad conmigo misma, como si yo pudiera llenar el vacío mismo de alejarme de mi entorno para encerrarme una vez más no queriendo estar sola.. 
Dibujé una burbuja y me alejé del mundo que me rodeaba porque no necesitaba de ellos, no quería creer en nadie más, no quería correr el riesgo de desarmar mis esquemas, de que nadie alterara el orden que tanto me costaba mantener, y allí fue cuando todo se fue de control. Ahí comenzó.
Por lógica no puedo darme lo que necesitaba o necesito del entorno, incluso al día de hoy me cuesta aceptar que la autosuficiencia no es más que una cruel utopía, al menos para nuestra especie que nos hace anhelar una independencia neo liberal inexistente. Sin embargo es interesante como una puede ser tan cabeza dura que una y otra vez cae en el mismo error de querer llenar vacíos que no le corresponden con cosas que no corresponden para sentirse como tampoco corresponde solamente por intentar aparentar más fuerte, mas protegida, menos transparente.
Trato de engañarme cuando en realidad necesito tanto de los demás como cada ser humano necesita de su especia, su entorno, su sociedad para relacionarse y aprender de la interrelación con sus pares, que además de esos pares necesito afecto... Necesitar sigue siendo un verbo difícil de procesar..
Y me da miedo pensar en voz alta, me da miedo dejarme ser porque soy tan emocional, tan estúpidamente humana que no solo puedo arruinarlo todo en cualquier momento sino que casi cualquiera puede verme desnuda mirandome a los ojos, y nada puede denotar mayor nivel de fragilidad.. pero por suerte dije casi.

martes, 5 de agosto de 2014

Homeless

Desde que tengo memoria ando con un bolso a cuestas por la vida, yendo de un lugar a otro. Cuando era chiquita, me regalaron una mochila de conejo en la que solo entraban un par de pañales y una mamadera, luego la cambie por una mochila en la que llevaba ropa para quedarme varios días con mis abuelos, luego la cambie por un bolso en el que iba mas ropa, utiles y lo necesario para que una adolescente pudiera pasar el fin de semana en otra casa, después con mi papá, volver a casa de mamá, abuelos, iaia.. y así durante los ultimos casi veinte años. 
Hace ya varios días vengo pensando en eso, compré un bolso nuevo para renovarme y allí llevo todo lo que necesito para danza, maquillaje, comida, todo para sobrevivir cada día como si tuviera mi casa al hombro, miré mi bolso nuevo mientras lo llenaba y me sentí diferente. Diferente que en todos estos años.
Esto fue porque siempre me habia desamparada ante esa idea de no pertenecer a ninguna parte, de no tener una casa o una estructura fija como mi ser pensante imponía que debía ser, y no era, nunca fui parte de esa vida estructurada que supuse que debia tener por el solo hecho de ser persona.. y me frustraba, me sentía rara y huerfana de hogar, por más que visitara siempre afectos la sensación era de ser una molestia o un accesorio innecesario en algunos casos, sin embargo conviví con eso y ante este nuevo bolso, la sensación cambió, y no por el bolso en sí, sino porque en este proceso de metamorfosis que atravieso sentí que en lugar de no pertenecer a ningún lado, siempre pertenecí a todas partes..
Es una frase cliché y gastada pero simplemente cambiando la perspectiva, el mundo se siente de un modo diferente. Incluso por un momento el monstruo desapareció y pude disfrutar el hecho de no saber a donde iba a llevarme la vida.. total pertenezco a cualquier parte, a todas partes, y siempre tengo el bolso listo.

lunes, 4 de agosto de 2014

El ahogado

Erase una vez un hombre
que siempre tenía miedo y no sabia respirar,
por eso era que siempre quería
todo muy rápido por temor
a que un día se quedara sin aire
y su vida terminara inconclusa
sin cumplir todos los mandatos de su corazón.
Por eso mismo era que siempre terminaba
por quedarse sin aire
quería todo tan rápido que no podía entender de tiempos 
mucho menos de esperar
pero la vida misma le iba marcando pausas 
con las que tropezaba al no saber manejarlas
paso a paso y con cada intento se acercaba a la relajación
y cuando lo creía controlado 
se quedaba sin aire de nuevo
de solo pensar que iba a terminar su vida como la conocía
y no le gustaban los finales
no eran su fuerte. 
Vivía en un vaso de agua y siempre su pequeño mundo
era suficiente para que se quedara sin aire y se ahogara
en sus propias ansiedades
en sus deseos descontrolados por tener todo hoy
para no correr el riesgo de perder nada...

Como le costaba entender que de eso no se trataba la vida 
sino al contrario de la fluidez emocional, de soltar de dejar ir
de comenzar y terminar etapas constantemente
disfrutando el hoy, entendiendo que también habrá un mañana
y si no lo hay.. bueno, esa ya es otra historia que aún
me sigo cuestionando.

domingo, 3 de agosto de 2014

Madness

Si creía que no podía darme más miedo
era porque todavía no había incursionado 
en esta nueva experiencia de conocerme 
de darme la posibilidad de caerme bien
y de una vez por todas hacer que mi yo emocional
y mi yo racional sean uno.

En este camino de exploración que atravieso
comencé a escuchar las voces que sonaban en mi cabeza
comencé a prestar atención a todo eso que me aturdía a mi alrededor
y fue allí cuando los temblores cesaron, 
los dolores de cabeza fueron menos frecuentes
y las limitaciones físicas se modificaron para bien totalmente

Estaba contenta, no lo niego, pero aún mas asustada
¿Cómo era posible que toda esa imposición que me lastimaba
era causada por mí, por ese monstruo que mi mente había creado
para protegerme de mi yo emocional? ¿Un paso más hacia la locura?
Poco a poco las señales comenzaron a hacerse más claras

El miedo ya era tan frecuente que comencé a manejarlo
y dejé que mi curiosidad y mi lado mas emocional tomaran el control
fue ahí cuando descubrí el eslabón que me faltaba: aceptarlo.
Solía tener una vista superficial de lo que era sin realmente asumirlo 
hasta que se tumbó ante mis ojos la realidad en su versión mas cruda

Soy transparente, por eso tantas veces me siento invisible
por eso suelo sentirme expuesta, avergonzada
porque sé que todo el tiempo vivo en mi naturalidad mas plena
por ser un maldito ser emocional
y no importa cuando me escape, esa es mi esencia

Por un segundo mientras reflexionaba frente al monitor con una taza de té
el monstruo desapareció y no con él las inseguridades pero si varios miedos
Quizás sentir no sea tan malo, voy a dejar de canalizar mis energias en escaparme
para aprender conocerme y vivir una vida emocionante
¿Qué es lo peor que puede pasar?

sábado, 2 de agosto de 2014

Volar, plantar un libro y escribir un arbol

Mi meta en la vida es volar
y aunque no haya nacido pajaro
fui encontrando con los años
situaciones de vuelo...
En la danza por ejemplo encontre mis alas,
en la sociedad encontre el vertigo, el miedo,
incluso aunque suene triste, la frialdad del viento
eso que imagino que debe sentirse al estar por los aires.
Mis dias estan llenos de estas pequeñas situaciones voladoras
y por mas absurdas que parezcan me llenan el alma
como hacer sonreir a un desconocido en la calle
acariciar a un cachorro, disfrutar un viaje
un café, un beso, un debate, incluso tener miedo
ya sea al pasado, al presente o al futuro,
ese miedo lindo que lleva al momento de valentia
en que el pichon deja el nido
sabiendo que siempre va a poder volver
pero que ya nunca va a ser lo mismo
y vuela
vuela entre sus sueños y sin pensarlo dos veces se lanza
con las patitas temblando y suplicando que si cae 
alguien pueda estar ahi para rescatarlo
cuando la vida termine tras ese temido fracaso
sin embargo aunque no lo puede ver, ya es hora
ya esta listo para arriesgar su vida
por cumplir su meta

viernes, 1 de agosto de 2014

Odiarme

Siempre escribo con referencia al amor
porque creo que es una de las fuerzas energéticas
que da vida al universo
sin embargo poco se de amor propio,
carencia mía.
Buscando soluciones para mis primeros mambos
desarrolle algunos nuevos
porque uno nunca esta suficientemente loco
entonces siempre el inconsciente
encuentra un nuevo modo de demostrarnos
que él es quien manda
y uno se cree poderoso,
cree que puede no ser humano
y no sentir
pero se equivoca...
Entre estos nuevos mambos descubrí otra fuerza
que quizás también influya en el fluir del universo
el odio propio,
ese sentimiento que nace de ese mr. Hyde
que todos llevamos dentro
hacia la parte mas sumisa de nuestra versión dr. Jekyll
y convertimos nuestro cuerpo
en campo de batalla
corre sangre, y ya no sé si es por las venas
o la hacen derramar el uno al otro
y todos esos viven en mi
es peligroso
les temo, me temo
me odio
no a mi, sino a esa estúpida versión
que se acerca a todo lo que no quiero ser
física y emocionalmente
corro de mi, me escondo
pero mr. Hyde siempre me encuentra