A todos nos gusta que nos digan la verdad, o eso decimos, o eso vendemos a cuenta de pretender que no nos mientan en la cara, y profanando que somos gente "que se da cuenta" de las cosas, cuando eso ya de por si es una mentira, lo usamos como reflejo del mismo miedo de que nos mientan esta vez, entonces es como un aviso de antemano: "mira que soy sincera", como si eso le diera a la otra persona la tranquilidad de que no vas a mentir ni que pretendes mentiras.
Ahora analizandolo un poco mas a fondo, ¿realmente existe la sinceridad como modo de interrelacion continua? Porque justamente hoy lo puse en duda. Podemos dar sinceridad en cuotas o tener un ataque de sincericidio pero realmente vivir proclamando sinceridad por la vida no se puede y explico porque.. Uno quiere decir una cosa, y adapta eso a lo que va a estar mejor aceptado por la sinceridad del otro, y asi nos relacionamos mintiendonos en la cara diciendo verdades parciales todo el tiempo. Y asi vivimos no solo porque es aceptado comunmente, sino porque este mismo formato nos impuso que es incorrecto hacer lo contrario a tal punto que uno tiene miedo de expresarse realmente, de decir lo que realmente cruza por su cabeza.
Recomiendo cuidado con los sincericidios en exceso, esos suicidios en plena verdad en la que dejamos que alguien lea nuestra mente, sin mayor limite de conocimiento sobre la situacion, otorgandole el poder total de arruinar nuestras estrategias de juego, de exponernos a su vil critica y aun peor permitiendoles mediante nuestros pensamientos acercarse a lo que sentimos. Señoras y señores si llegamos a ese punto, lamento informar que estamos perdidos, porque de tal punto de transparencia ya no se vuelve.
Podemos ver el lado positivo de todos modos, podemos sentirnos sensibles, sentirnos dichosos de poder celebrar esa transparencia fingiendo que no tenemos miedo ante la mirada del otro que nos observa practicamente en la desnudez del alma. Pero no estoy segura de que este sea un mundo para los sensibles, para los que cometemos sincericidios a diario, sin malas intenciones, no mas que pura transparencia ante la vida misma.
Pero de todos modos, yo que sé..
Soy solo un alma penando, hablando con la luna llena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario